La sirena de Gibraltar

Planeta publica el 10 de enero  mi segunda novela, La sirena de Gibraltar. Una historia de amor y venganza, con Juan Torca, con algunos de sus compadres y, al menos, con una sirena. La novela, que por cierto ya está en preventa, pasará poco frío este invierno, porque llega a las librerías con una faja de lujo: «Leandro Pérez cuenta con una baza que ya quisiera todo narrador: Torca, un tipo que está solo y al que desde la primera página no puedes dejar de acompañar». Lorenzo Silva «Seca y precisa como un puñetazo en la tripa. Un thriller absorbente». Juan...

Prisionero de Zenda

No estoy en prisión, pero desde hace meses soy prisionero de Zenda, una aventura de libros, autores y cía, mucha cía, acompañado por decenas de escritores y letraheridos. Zenda, por ahora, es una web desarrollada por Trestristestigres, dirigida por mí y capitaneada por Arturo Pérez-Reverte, cofundador y editor del proyecto. En Zenda quiero escribir. Sin prisa. Por ahora sólo he colgado el principio de una obra todavía no publicada, El Perroflauta, que seguirá descansando en un cajón hasta que termine de pulirla y por donde no deambula Juan Torca. Por mi próxima novela, en cambio, sí que corretea Torca. Y Jandro y Laguna. Pero de eso hablaremos otro...

La literatura es una navaja multiusos

Es jueves. Así que hoy tenemos un nuevo post en Ayer fue miércoles toda la mañana, el magnífico blog del poeta y agitador cultural, además de “apátrida, diletante y flaneur” —así se define en Instagram— Miguel Munárriz. A partir de un diálogo de Cocaína (novela de Daniel Jiménez recién publicada por Galaxia Gutenberg, premio Dos Passos a la Primera Novela), Munárriz ha pedido a los autores de Dos Passos —su agencia literaria y la mía*— que respondamos a esta pregunta: ¿Para qué sirve la literatura? El post donde recopila las respuestas, “por riguroso orden de llegada”, no tiene desperdicio. Mi conclusión, tras leer el artículo: la literatura es una navaja multiusos. Sirve para todo. Han contestado Berna González Harbour, Alberto Llamas, José C. Valdés, Carlos Salem, Lea Vélez, Guillermo Roz, María José Rubio, Fernando Royuela, Inma Chacón, Yolanda Guerrero, Pablo del Palacio, Martín Sotelo, Esther Bendahan, María Iglesias, Luisgé Martín, Roberto Santiago, Marta del Riego, Ernesto Pérez Zúñiga, Paloma Bravo, Ana Cadenas, Natalio Grueso, Beatriz Rodríguez, Fernando Beltrán y Paloma Sánchez-Garnica. En último lugar —le mandé la respuesta hace unas horas— aparecen estas líneas mías: «¿Que para qué sirve la literatura? A bote pronto, diría que sirve para alargar y acortar el tiempo. Para estirarlo y degustarlo, en buena compañía. Borges cerró así el epílogo a sus obras completas: “Somos todo el pasado, somos nuestra sangre, somos la gente que hemos visto morir, somos los libros que nos han mejorado, somos gratamente los otros”. Leyendo somos otros, gratamente». Con las prisas, se me quedó algo en el tintero. Somos otros leyendo, pero también, sobre todo, escribiendo. Cuando te pones en la piel de un personaje....

Me persigue una plancha

Una plancha me persigue. Pero no una plancha cualquiera. La que salió volando por una ventana hace unos días en Burgos. La arrojó una mujer. El martes,  desayunando un café con leche y un pincho de tortilla Donde Alberto, leí esta noticia en Diario de Burgos: “Detenida por resistencia a agentes de la autoridad. El Cuerpo Nacional de Policía ha detenido a la mujer A.M.D.C., de 26 años, por un presunto delito de resistencia a agentes de la autoridad. Una llamada alertó de madrugada al 091 de que se estaba produciendo un altercado en un domicilio. Al llegar la patrulla, un vecino les indicó que una mujer había arrojado una plancha por la ventana, que fue recogida en la acera sin que, por suerte, hubiera lesionado a nadie. Al subir al domicilio, la referida se encontraba muy alterada y con síntomas evidentes de embriaguez. Su marido había avisado también a la Policía al no poder calmarla. Al ver a los agentes, esta se enfrentó con ellos y tuvieron que reducirla”. No sé más. No sé qué pasó con la mujer. ¿Seguirá detenida? Aunque, como decía, la que me persigue es la plancha. La imagino en abstracto. No sé de qué marca es, qué colores o qué tamaño tiene. La veo volando, a contraluz. Con el cable colgando. Quizá me persigue porque no sé si alguien la recogió o si acabó en un...

¿Se pueden escribir dos novelas a la vez?

Desde hace un par de semanas, sin pretenderlo, que conste, tengo dos novelas en marcha. Una es la nueva entrega de Juan Torca, el libro que desde hace meses me ronda por la cabeza, una narración bastante avanzada que ya cuenta con una estructura y unos personajes definidos. Y la otra se ha cruzado en mi camino y ha llegado para quedarse. Y con ella, dos hermanos, una adolescente de dieciséis años y un barbudo de veinte, unidos por una libreta y separados por un océano. Salto de una novela a otra en cualquier momento, para cambiar unas palabras, añadir un párrafo o releer lo escrito el día anterior. A veces, en cambio, hago como que me olvido y me concentro sólo en una de las novelas. Mientras la otra, paciente, espera. No sé si una “vencerá” a la otra, o si terminaré las dos a la vez. No sé cuánto seguiré así, pero es...