¿Se pueden escribir dos novelas a la vez?

Desde hace un par de semanas, sin pretenderlo, que conste, tengo dos novelas en marcha. Una es la nueva entrega de Juan Torca, el libro que desde hace meses me ronda por la cabeza, una narración bastante avanzada que ya cuenta con una estructura y unos personajes definidos. Y la otra se ha cruzado en mi camino y ha llegado para quedarse. Y con ella, dos hermanos, una adolescente de dieciséis años y un barbudo de veinte, unidos por una libreta y separados por un océano. Salto de una novela a otra en cualquier momento, para cambiar unas palabras, añadir un párrafo o releer lo escrito el día anterior. A veces, en cambio, hago como que me olvido y me concentro sólo en una de las novelas. Mientras la otra, paciente, espera. No sé si una “vencerá” a la otra, o si terminaré las dos a la vez. No sé cuánto seguiré así, pero es...

De feria

Al otro lado de la caseta, la vida, como decía Sabina en Cuando era más joven, es “dura, distinta y feliz”. En la Feria del Libro, el escritor muta. Se convierte en un vendedor más. Un tipo que sólo trafica con una mercancía: Su Obra. Un tipo que, entre firma y firma, mantiene la compostura como puede, mientras afila la mirada y el bolígrafo. Y que, salvo que sea una celebridad,  se debe armar de paciencia mientras los niños y los mayores que no le diferencian del resto de los “caseteros” le preguntan por la última entrega del Diario de Greg o la nueva novela de María Dueñas. Como contaba el otro día, en el artículo que reproduzco a continuación publicado en El Mundo —gracias al gran Manu Llorente, redactor jefe de Cultura, que conste—, me fui de feria dispuesto, más que a firmar, a mirar. ¿Y qué puedo añadir ahora? Que firmé algún que otro libro, no me quejo. Que miré menos de lo que preveía.  Y que sólo anoté tres palabras: bolsas y sin comentarios. Te fijas en las bolsas, en las pocas bolsas que portan los viandantes. La Feria se celebra en un paseo, al aire libre. Aunque las cifras de ventas suelen ser elevadas, comparadas con otras épocas del año o con otros eventos librescos, la proporción entre bolsas y personas es escasa. Al menos para quienes aguardan en la caseta… Por la tarde, nada más sentarme en la caseta, se acercó un tipo, miró de reojo la portada de mi libro, chasqueó la lengua y soltó: “sin comentarios”. Y se piró. Pero debo comentar ahora que fue una...
Las Cuatro Torres, entre las 15 novelas negras favoritas de la Feria del Libro

Las Cuatro Torres, entre las 15 novelas negras favoritas de la Feria del Libro

“La Feria del Libro de Madrid tiñe de rojo y suspense el parque del Retiro con lo mejor de la novela negra y el thriller”, asegura Prado Campos en El Confidencial. Y a continuación enumera quince novelas negras, entre las que incluye Las Cuatro Torres, junto con Irène, de Pierre Lemaitre; Total Khéops, de Jean-Claude Izzo; Hasta aquí hemos llegado, de Márkaris; Consummatum est, de César Pérez Gellida; Mistralia, de Eugenio Fuentes; Traidores a todos, de Scerbanenco; La ciudad de la memoria, de Santiago Álvarez; La neblina del ayer, de Leonardo Padura; Ofrenda a la tormenta, de Dolores Redondo; La última confidencia del escritor Hugo Mendoza, de Joaquín Camps; Los crímenes de la calle Morgue, de Poe; Huesos en el jardín, de Henning Mankell; La chica del tren, de Paula Hawkins; El invierno del lobo, de John Connolly. Como saben los lectores de Las Cuatro Torres, el amigo Torca también devora novela negra. En esta primera entrega torquiana menciono, entre otros, a Márkaris y a Mankell, dos del listado. En la segunda entrega, que todavía no he terminado, todavía no sé si tendrá tiempo para leer. Ya os contaré. Por cierto, me apabulla que mi novela salga con Los crímenes de la calle Morgue. Eso sí que es un crimen....

La soledad del escritor de fondo

A ver cómo me explico, sin parecer un misántropo: desde hace un mes espero al fin de semana como agua de mayo. Para escribir. Saco tiempo de donde puedo para parir mi segunda novela, y donde más lo encuentro suele ser los sábados y los domingos. Sin embargo, este fin de semana lo pasaré de feria, en las ferias del libro de Burgos y de Madrid, en sesión doble de mañana y tarde. No escribiré, apenas, salvo algún rato en el autobús. Me alegra, de verdad, me alegra que me hayan invitado. Pocos sitios prefiero al Espolón burgalés y al Retiro madrileño, además. Me apetece estar al otro lado de la caseta, por primera vez, y charlar de libros, no sólo del mío, con lectores, libreros y escritores. Podría tirar de refranero, recordar que no se puede estar en misa y repicando. Pero, quizá para conformarme, comparo la escritura de una novela con una maratón: ambas exigen un esfuerzo continuo y —a no ser que quieras batir algún récord— detenerse de vez en cuando para...
Torca vuelve al Espolón y al Retiro

Torca vuelve al Espolón y al Retiro

Torca, Juan Torca, conoce bastante bien, quizá mejor que yo, dos de los sitios más representativos de Burgos y Madrid: El Espolón, el paseo más emblemático de su ciudad natal, y el parque de El Retiro, donde corre en Las Cuatro Torres, nuestra primera novela (la suya, como protagonista, y la mía, como padre de la criatura). Pues bien, este fin de semana los dos regresamos al Espolón y al Retiro. En ambos sitios estaremos muy bien acompañados: habrá libreros, casetas, más personajes literarios, libros, muchos libros, escritores, muchos escritores y, sobre todo, lectores, los que sostienen todo este andamiaje cultural en la encrucijada. Primero firmo mi novela en el Recinto de la Feria en el Paseo del Espolón, junto a otros autores burgaleses como Sara Tapia, Luis Orozco y Fernando Ortega. Sábado 30 de mayo en la Feria del Libro de Burgos, en el Paseo del Espolón: Mañana de 11:30 a 14. Tarde de 18 a 21. Al día siguiente también hago doblete, acompañado por otros escritores de Planeta, como podéis ver El Búho entre libros. Domingo 31 de mayo en la Feria del Libro de Madrid, en el Parque del Retiro: Mañana de 12 a 14 en Planeta (caseta 251). Domingo de 19 a 21 en Vips (casetas 27 y 28). Voy dispuesto a firmar libros, cómo no, pero también a charlar sobre libros, sobre literatura. Y sobre fútbol o lo que se tercie. Y ya que llevo un bolígrafo, iré armado con una libreta, para contar mis impresiones. Hace unos cuantos lustros participé en ambas ferias como plumilla, haciendo reportajes. Estar al otro lado de la caseta quizá de...